Se te pasa la toda la vida en un segundo
Queridos lectores, quiero ahora compartir el recuerdo de uno de los momentos mas terribles de mi vida. Hace de esto poco más de 3 años. Debía yo ir a dar una conferencia al centro INAF de madres hipotérmicas de Guayaquil. Pensamos que, encontrándome en la costa oeste (California), tomar un barco era una buena opción, tanto para distraernos en la travesía como para cuidar nuestro exiguo presupuesto.
Desde los tiempos de mi niñez que no subía a un barco, cuando con 8 años escapamos de la opresión del Sha en nuestro querido Iran. Juro que no volveré a hacerlo.
Tengo grabado en lo mas escondido de mi mente aquel terrible 6 de julio. Olas de 14 metros. El piso volviéndose techo. Los objetos convirtiéndose en bólidos. Las personas en grito.
Cuatro horas duró la tormeta. Cuatro horas-año que fueron tan aterradoras como esclarecedoras. Esclarecedoras, si. En esos atroces momentos mi mente se abrío, mis pensamientos se volvían mas claro conforme oscuro se tornaba el cielo. Y fue entonces cuando lo comprendí...me había cagado.
